1. Qué es el insomnio

Hablamos de insomnio cuando se da, de forma persistente:

  • Dificultad para conciliar el sueño (tardas mucho en dormirte).
  • Despertares frecuentes o sueño fragmentado.
  • Despertar muy temprano y no poder volver a dormir.
  • Y, clave: eso repercute en el día siguiente: fatiga, irritabilidad, falta de concentración, bajo rendimiento, etc.

Si esto ocurre ≥3 noches por semana durante al menos 3 meses, hablamos de insomnio crónico.
Si dura menos tiempo, suele considerarse 
insomnio agudo o transitorio.


2. Causas principales

El insomnio casi nunca es “solo insomnio”. Suelo dividir las causas en 5 grandes grupos:

2.1. Estilo de vida y hábitos

  • Exceso de pantallas y luz azul por la noche.
  • Consumo de cafeína, teína, bebidas energéticas por la tarde-noche.
  • Cenar muy tarde después de las 9 pm y comer verduras con mucha fibra no ayudan a conciliar el sueño.
  • Alcohol “para dormir”: puede ayudar a conciliar, pero fragmenta el sueño y empeora la calidad.
  • Horarios muy irregulares para dormir/comer.
  • Sedentarismo o ejercicio intenso muy tarde.

2.2. Factores psicológicos / emocionales

  • Estrés crónico, preocupación constante, rumia mental nocturna.
  • Ansiedad generalizada, ataques de pánico.
  • Depresión (tanto insomnio como hipersomnia).
  • Duelo, rupturas, problemas familiares o económicos, etc.

Aquí aparece el famoso “cerebro que no se apaga”: no es que no tengas sueño, es que la mente está hiperactiva.

2.3. Causas médicas

  • Dolor crónico (artrosis, lumbalgias, fibromialgia, cefaleas, etc.).
  • Enfermedades respiratorias (EPOC, asma de predominio nocturno).
  • Enfermedades cardiovasculares (insuficiencia cardíaca, arritmias que se perciben más de noche).
  • Hipertiroidismo o hipotiroidismo mal controlado.
  • Reflujo gastroesofágico.
  • Trastornos neurológicos (demencias, Parkinson, etc.).

2.4. Otros trastornos del sueño

  • Apnea del sueño: ronquidos fuertes, pausas respiratorias, somnolencia diurna.
  • Síndrome de piernas inquietas: necesidad imperiosa de mover las piernas al acostarse, con parestesias molestas.
  • Trastorno del ritmo circadiano (trabajo nocturno, jet lag, etc.).

2.5. Fármacos y sustancias

  • Estimulantes (algunos antidepresivos, corticoides, descongestivos con pseudoefedrina).
  • Retirada de benzodiacepinas, alcohol u otras sustancias.
  • Algunos fármacos para la hipertensión o para el TDAH.


3. Cómo se diagnostica el insomnio

3.1. Historia clínica detallada

Es la base:

  • Desde cuándo duerme mal, cuántas noches por semana, cuánto tarda en dormir.
  • Despertares: cuántos, cuánto duran, cómo se siente al despertar.
  • Rutina nocturna: cenas, pantallas, ejercicio, horarios.
  • Consumo de cafeína, alcohol, tabaco, medicación, suplementos.
  • Síntomas de ansiedad o depresión.
  • Presencia de ronquidos, pausas respiratorias, piernas inquietas.

Muchas veces con una buena historia clínica ya tienes el 80% del diagnóstico.

3.2. Diario de sueño

Durante 1–2 semanas:

  • Hora a la que se acuesta.
  • Hora aproximada en la que cree que se duerme.
  • Despertares (número y duración).
  • Hora al despertar y cómo se siente.
  • Consumos relevantes (café, alcohol, medicación).

Sirve tanto para diagnosticar como para que el paciente tome conciencia de patrones.

3.3. Cuestionarios

  • Índice de calidad de sueño de Pittsburgh (PSQI).
  • Escala de somnolencia de Epworth.

Ayudan a objetivar la gravedad y el impacto en el día a día.

3.4. Pruebas complementarias

No siempre se necesitan, pero:

  • Polisomnografía: cuando sospechas apnea, movimientos periódicos de las piernas u otros trastornos.
  • Analítica: si hay sospecha de alteraciones tiroideas, déficit vitamínicos, inflamación, etc.


4. Soluciones y abordaje terapéutico

El tratamiento ideal suele ser combinado. Solo dar pastillas para dormir sin tocar la causa es pan para hoy y hambre para mañana.

4.1. Higiene del sueño (lo básico, pero bien hecho)

  1. Horario fijo: acostarse y levantarse a horas similares, incluso fines de semana.
  2. Luz y oscuridad
  • Mucha luz natural por la mañana.
  • Reducir pantallas y luz intensa 1–2 horas antes de dormir.
  1. Rutina pre-sueño
  • 20–30 minutos de “desaceleración”: lectura tranquila, respiraciones, estiramientos suaves, música relajante.
  1. Cama = dormir (y sexo)
  • No trabajar, no ver series horas y horas en la cama.
  1. Comida y bebida
  • Cenas ligeras, alejadas 2–3 horas de la hora de dormir.
  • Evitar cafeína desde media tarde.
  • Cuidado con el alcohol “para dormir”: fragmenta el sueño.
  1. Ejercicio
  • Muy recomendable, preferible por la mañana o tarde; evitar intenso justo antes de dormir.

4.2. Intervenciones psicológicas

La más estudiada es la Terapia Cognitivo-Conductual para el Insomnio (TCC-I). En resumen:

  • Reentrenar al cerebro para asociar la cama con dormirse, no con estar despierto y preocupado.
  • Corregir creencias distorsionadas (“si no duermo 8 horas me enfermo”, “hoy tampoco voy a dormir”).
  • Técnicas como: control de estímulos, restricción del sueño, relajación, manejo de pensamientos intrusivos.

Funciona muy bien y tiene efecto duradero, más que solo fármacos.

4.3. Medicación (cuando es necesaria)

Siempre debe valorar un médico y usarla con criterio:

  • Benzodiacepinas o análogos (z-drugs): útiles a corto plazo, pero con riesgo de dependencia, tolerancia y alteración de arquitectura del sueño si se prolongan.
  • Algunos antidepresivos sedantes en personas con depresión o ansiedad asociada.
  • Melatonina: útil en algunos desajustes de ritmo circadiano, edad avanzada o como apoyo suave.

Nunca deberían ser la única estrategia, ni usarse indefinidamente sin revisión.

4.4. Enfoques complementarios

Sin entrar en promesas mágicas:

  • Fitoterapia: pasiflora, valeriana, melisa, tila, etc. Pueden ayudar en insomnios leves/moderados o como soporte.
  • Mindfulness, meditación, respiración diafragmática: reducen hiperactivación del sistema nervioso.
  • Acupuntura, biorresonancia, técnicas de regulación autonómica: muchos pacientes reportan mejoría, especialmente cuando hay componente de estrés, dolor o disautonomía.
  • Rutinas de higiene emocional nocturna: escribir preocupaciones antes de dormir, practicar gratitud, rituales de cierre del día.

4.5. Cuándo derivar o investigar más

  • Sospecha de apnea (ronquidos fuertes, pausas respiratorias, somnolencia diurna intensa).
  • Pérdida de peso inexplicada, sudores nocturnos, fiebre.
  • Movimientos anormales en la noche, sonambulismo, parasomnias complejas.
  • Empeoramiento brusco del sueño en un contexto de patología neurológica o psiquiátrica grave.


Protocolo Clínico Práctico 

1. Motivo de consulta y cribado inicial

Pregunta clave de entrada:

“¿Tiene dificultad para dormir, mantenerse dormido, o se despierta demasiado temprano y eso le afecta durante el día?”

Si  → continuar.


Definir duración y frecuencia:

  • ¿Cuánto tiempo lleva con el problema?
  • ¿Cuántas noches por semana?


Clasificación inicial:

  • Insomnio agudo: < 3 meses, ≥ 3 noches/semana.
  • Insomnio crónico: ≥ 3 meses, ≥ 3 noches/semana.
  • Insomnio situacional: asociado claramente a un evento (duelo, crisis, etc.).


Valorar impacto diurno:

  • Fatiga, somnolencia.
  • Irritabilidad, ánimo bajo.
  • Disminución concentración / rendimiento.
  • Errores laborales, accidentes.

Si no hay impacto diurno, piensa más en:

  • Sueño corto natural, hábitos irregulares, o simplemente expectativas poco realistas sobre el sueño.


2. Historia clínica dirigida

2.1. Patrón de sueño

Preguntas esenciales:

  • Hora en que se acuesta / se levanta (laborable y fin de semana).
  • Latencia de sueño: “¿Cuánto tarda en quedarse dormido, aproximadamente?”
  • Número de despertares nocturnos y duración.
  • Tipo de despertar matutino:
  • ¿Se despierta antes de lo previsto y ya no concilia?
  • ¿Se siente descansado o no?
  • Siesta: ¿la hace?, ¿cuánto tiempo?

2.2. Hábitos y estilo de vida

  • Consumo de cafeína (horario, cantidad).
  • Alcohol (sobre todo nocturno).
  • Tabaco u otras sustancias.
  • Uso de pantallas (móvil, tablet, PC, TV) en la última hora antes de dormir.
  • Ejercicio físico (tipo, frecuencia, horario).
  • Horarios de comida, cenas tardías y pesadas, digestiones difíciles.

2.3. Factores emocionales / psiquiátricos

  • Síntomas de ansiedad: nerviosismo, taquicardia, pensamientos intrusivos al acostarse.
  • Síntomas de depresión: ánimo bajo, anhedonia, culpa, ideación suicida.
  • Estrés laboral, problemas familiares, duelos recientes, conflictos de pareja.
  • Historia previa de trastornos de ansiedad, depresión, consumo de sustancias.

2.4. Síntomas de otros trastornos del sueño

Preguntar específicamente:

  • Apnea del sueño
  • Ronquidos intensos.
  • Pausas de respiración observadas.
  • Cefalea matutina.
  • Somnolencia diurna marcada.
  • Síndrome de piernas inquietas
  • Molestias en piernas al reposo, por la tarde-noche.
  • Necesidad de moverlas para aliviar.
  • Conductas extrañas nocturnas (sonambulismo, pesadillas intensas, movimientos bruscos, hablar dormido, etc.).

2.5. Antecedentes médicos y medicación

  • Dolor crónico, fibromialgia, artrosis, migrañas.
  • Patología tiroidea, cardiaca, respiratoria, neurológica.
  • Enfermedades psiquiátricas diagnosticadas.
  • Fármacos actuales:
  • Corticoides, estimulantes, algunos antidepresivos, descongestivos, etc.
  • Benzodiacepinas previas o actual retirada.
  • Suplementos (melatonina, hierbas, etc.).


3. Exploración y pruebas iniciales

3.1. Exploración física básica

  • TA, FC, IMC (si sospecha apnea u otros).
  • Signos de patología no diagnosticada: bocio (tiroides), signos de insuficiencia cardíaca o respiratoria, etc.
  • Evaluar dolor y limitaciones funcionales.

3.2. Herramientas de valoración

  • Diario de sueño 1–2 semanas:
  • Hora de acostarse / levantarse.
  • Latencia de sueño.
  • Despertares.
  • Siestas, cafeína, alcohol.
  • Escalas opcionales:
  • Calidad de sueño (p. ej., Pittsburgh).
  • Somnolencia diurna (Epworth).

3.3. Analítica (según criterio)

No obligatoria en todos, pero valorar:

  • TSH, T4L (descartar alteración tiroidea).
  • Glucosa, perfil lipídico si hay otros factores.
  • Vitamina D, B12, ferritina (si hay sospecha de déficit o piernas inquietas).
  • Otros según contexto clínico.


4. Diagnóstico: ¿qué tipo de insomnio es?

  1. Por el patrón:
  • Insomnio de conciliación.
  • De mantenimiento (despertares frecuentes).
  • De despertar precoz.
  • Mixto.
  1. Por la causa predominante:
  • Relacionado con malos hábitos / higiene de sueño.
  • Secundario a estrés, ansiedad, depresión.
  • Secundario a otra enfermedad médica (dolor, respiratorio, etc.).
  • Asociado a otro trastorno del sueño (apnea, piernas inquietas).
  • Secundario a medicación / sustancias.
  1. Por duración:
  • Agudo / situacional.
  • Crónico.


5. Algoritmo terapéutico básico

5.1. Siempre: educación + higiene de sueño

Entregar recomendaciones claras (idealmente por escrito):

  1. Horarios regulares de sueño.
  2. Evitar pantallas > 1 hora antes de dormir.
  3. Cenas ligeras, 2–3 horas antes de acostarse.
  4. Limitar cafeína a la mañana / primeras horas de la tarde.
  5. Evitar alcohol como “hipnótico”.
  6. Ejercicio físico, pero no intenso justo antes de dormir.
  7. Cama solo para dormir y sexo (no trabajar, no revisar el móvil eternamente).
En muchos pacientes leves, solo con esto + ajuste de expectativas mejora un 30–50%.

5.2. Si hay claro factor emocional (ansiedad, estrés, rumiación)

Objetivo: romper el bucle “cama = pensar / preocuparse”.

  • Explicar el círculo vicioso: miedo a no dormir → más activación → peor sueño.
  • Recomendar rutina de descarga mental antes de acostarse:
  • Escritura de preocupaciones, lista de tareas para mañana.
  • Psicohigiene: respiraciones profundas, meditación guiada, relajación muscular progresiva.

Si dispones de ello o puedes derivar:

  • Terapia Cognitivo-Conductual para el Insomnio (TCC-I):
  • Control de estímulos (levantarse si no se duerme en 20–30 minutos, no quedarse dando vueltas en la cama).
  • Restricción del sueño (reducir tiempo en cama para consolidar el sueño y luego ampliarlo).
  • Reestructuración cognitiva (trabajar creencias “catastrofistas” sobre el sueño).

Si hay depresión o ansiedad significativas, derivar o coordinar con psiquiatría/psicología para tratamiento específico.

5.3. Tratar causas médicas y trastornos del sueño asociados

  • Si hay sospecha de apnea del sueño → derivar a Unidad de Sueño / Neumología para polisomnografía.
  • Si hay síndrome de piernas inquietas → valorar hierro, ferritina; tratamiento específico según guías.
  • Dolor crónico mal controlado → ajustar manejo del dolor (farmacológico y no farmacológico).
  • Trastornos endocrinos, cardiacos, respiratorios → optimizar tratamiento.

Sin resolver esto, el insomnio será resistente.

5.4. Uso de fármacos: criterios generales

Regla de oro:
Usar medicación solo cuando:

  • El insomnio es moderado-grave,
  • Genera importante deterioro diurno,
  • no basta con medidas no farmacológicas o se necesita alivio temporal mientras se implementa el abordaje integral.

Opciones (enfoque general, sin entrar en marcas):

  • Benzodiacepinas / Z-drugs (hipnóticos)
  • Solo a corto plazo.
  • Explicar riesgo de dependencia y tolerancia.
  • Revisar siempre cada pocas semanas.
  • Antidepresivos sedantes, si hay comorbilidad ansioso-depresiva y el cuadro lo justifica.
  • Melatonina:
  • Útil en desajustes del ritmo circadiano, jet lag, edad avanzada o como apoyo suave.

Siempre:

  • Ajustar dosis a edad, comorbilidades y riesgo de caídas (especialmente en mayores).
  • Evitar combinaciones peligrosas (alcohol, otros sedantes).

5.5. Enfoques complementarios e integrativos

Aquí puedes jugar mucho como terapeuta integrativo:

  • Fitoterapia (en pacientes sin contraindicaciones):
  • Pasiflora, valeriana, melisa, tila, espino blanco, etc.
  • Técnicas mente–cuerpo:
  • Meditación, mindfulness, respiración diafragmática, yoga suave nocturno.
  • Acupuntura, biorresonancia, neurofeedback, técnicas de regulación autonómica:
  • Especialmente útiles en insomnio vinculado a estrés crónico, hiperactivación del sistema simpático o trauma.
  • Revisión de:
  • Entorno del dormitorio (temperatura, ruido, luz).
  • Campos electromagnéticos excesivos (móvil en la mesilla, etc.) si quieres integrar la parte más “energética”.


6. Seguimiento

6.1. Primera revisión

  • Entre 2 y 4 semanas tras la primera consulta.
  • Revisar diario de sueño: latencia, despertares, percepción de descanso.
  • Evaluar:
  • Adherencia a higiene de sueño.
  • Estado de ánimo.
  • Efectos secundarios si se inició medicación o fitoterapia.

6.2. Ajustes

  • Si mejora parcial:
  • Reforzar medidas que funcionan.
  • Ajustar horarios, añadir técnicas de relajación más estructuradas.
  • Si no mejora:
  • Replantear diagnóstico: ¿pasamos por alto apnea, piernas inquietas, depresión, trastorno bipolar, consumo de sustancias, dolor oculto?
  • Valorar derivación a Unidad de Sueño / Salud Mental.


7. Red flags (para derivación rápida)

Derivar con prioridad cuando:

  • Sospecha clara de apnea moderada-severa.
  • Ideas suicidas, depresión grave o síntomas psicóticos.
  • Movimientos anormales complejos, parasomnias violentas.
  • Empeoramiento agudo del sueño en paciente con enfermedad neurológica seria.
  • Uso crónico y descontrolado de benzodiacepinas o hipnóticos con sospecha de dependencia.


CHECKLIST CLÍNICO DE INSOMNIO

Si deseas tener un chacklist descargalo


Descargar ChekList

Protocolo de Biorresonancia gENiO: Para INSOMNIO

  • SESIONES DE 55’ CADA UNA
  • Pasos:
  1. Recomiendo preparar las gotas con las frecuencias  para este tratamiento.
  2. Realiza: LA  TERAPIA BASE
  3. Haga un Zap Embudo, seleccione en el filtro de la matriz principal: Emociones, Flores de bach, Digestión, Factores mentales, Desordenes mentales, Psicomatismo, Psicología, Psicoemociones, Endocrinología y S. Nervioso. 


  1. Menu de consultas:
  2. 02.Atroposifica + Metutelet ->abundancia + Manifestación Cuántica: Dormir, sueño profundo, Sueño cuentico.
  3. 09.Dinamicas Neuropsicológicas: Estimular habilidades de sueños lúcidos, Estabilizar red neuronal + Reducir Ansiedad,  
  4. 11.Estimulación Neuro cerebral:
  5. Relajación: Insomnio, Ansiedad, depresión, estrés, Paz y tranquilidad, sueño,
  6. Revisión y Corrección de Fases Craneales: Estimular en este orden: Ondas Theta, Ondas Delta, Ondas Gamma.
  7. Sueño: Adromecimiento, sueño ligero, transición a suñeo profundo, sueño profundo, sueño paradojico.
  8. Psicofisiologia: Calidad de sueño reparador.
  9. Segunda Onda cerebral: Theta ] mente subconscimete + Estados de sueño ligero, Delta ] Sueño reparador profundo.