SERMI
9ª CLASE
El Objetivo de esta 9ª clase es que aprendas los siguiente puntos:

Obesidad y sobrepeso: no es solo calorías, es regulación
En SERMI entendemos la obesidad como un problema de regulación del metabolismo, no como un simple exceso de comida. En muchos casos, el cuerpo no falla por “falta de fuerza de voluntad”, sino porque se altera la cadena que gobierna:
- Hambre y saciedad (señales hormonales reales)
- Control de glucosa e insulina
- Función hepática y biliar (hígado graso, digestión de grasas)
- Microbiota e inflamación
- Energía celular y músculo (mitocondrias)
Cuando uno o varios de estos sistemas se desajustan, el cuerpo tiende a almacenar más y quemar menos, aparecen antojos, cansancio, estancamiento y rebote.
Patologías más relacionadas con obesidad (las que buscamos primero)
En la práctica, el sobrepeso suele estar asociado a un “núcleo metabólico”:
- Resistencia a la insulina / hiperinsulinemia
- Prediabetes y diabetes tipo 2
- Hígado graso metabólico
- Dislipidemia (triglicéridos altos, HDL bajo)
- Hipertensión y síndrome metabólico
- Apnea del sueño
- Inflamación crónica de bajo grado
Las 3 “pantallas” SERMI para entender por qué una persona no baja
Cuando alguien no logra perder peso (o recupera rápido), SERMI revisa tres grandes áreas:
1) Pantalla hormonal
Incluye factores como hipotiroidismo, estrés sostenido (cortisol), alteraciones de insulina y cambios gonadales (SOP, menopausia, testosterona baja).
Estas hormonas determinan cuánta hambre tienes, dónde guardas grasa y qué tan fácil movilizas.
2) Pantalla mitocondrial y muscular
La mitocondria es el “motor” celular. Si está apagado por inflamación, sedentarismo o déficits nutricionales, aparece fatiga y el cuerpo pierde flexibilidad para quemar grasa.
Aquí también entra la sarcopenia: poco músculo = metabolismo más lento y peor control de glucosa.
3) Pantalla digestiva y microbiota
Una digestión deficiente, disbiosis, estreñimiento o disfunción biliar pueden aumentar inflamación, antojos y distensión, complicando el control del peso.
¿Cómo trabajamos en SERMI?
Aplicamos un enfoque didáctico y personalizado:
- Identificamos el síntoma dominante (hambre sin freno, sueño malo, barriga central, somnolencia postcomida, gases, estreñimiento, pesadez con grasas).
- Lo traducimos en sospechas diagnósticas (metabólicas, hormonales, digestivas y energéticas).
- Definimos un plan por prioridades para recuperar saciedad real, energía y equilibrio metabólico.
¿Qué puede mejorar el paciente?
- Menos hambre y antojos
- Más energía y claridad mental
- Mejor digestión y menos hinchazón
- Mejor control de glucosa y grasa abdominal
- Reducción de inflamación y mejor sueño
- Pérdida de peso más estable (sin rebotes frecuentes)

