OBESIDAD: UNA MIRADA CLÍNICA, METABÓLICA Y CUÁNTICA
Guía completa para terapeutas de la Alianza AIB
1. Introducción: La epidemia silenciosa que envejece al mundo
La obesidad y el sobrepeso se han convertido en una de las pandemias más silenciosas y peligrosas de las últimas décadas. Aunque muchas veces los síntomas más importantes pasan desapercibidos, y son los que generan un profundo desgaste metabólico, emocional y celular en quienes los padecen. No solo afectan la apariencia: aceleran la edad biológica, deterioran la función mitocondrial y sabotean los mecanismos internos de regeneración y vitalidad.
Lo más grave es la cantidad de desinformación que rodea este tema. Mitos, dietas milagrosas, soluciones rápidas y culpabilización constante a aspectos como la comida, la genética y condiciones que no tiene valor, mantienen atrapados tanto a pacientes como a profesionales. En un mundo donde la obesidad era rara hace apenas un siglo, hoy se proyecta dentro de poco tiempo que afectará a la mitad de la población adulta en muchos países. La verdad es que la genética no puede explicar esto: nuestro entorno sí (epigenética).
Desde la AIB, entendemos que la obesidad no es un fallo moral ni un descontrol de voluntad; es un desbalance sistémico profundo, que requiere una intervención que combine ciencia, clínica moderna y bio-resonancia cuántica.
2. Deconstrucción de mitos: lo que hemos creído… y no es cierto
La consulta está llena de personas que arrastran ideas equivocadas. Y desmontarlas es fundamental para iniciar un proceso real de transformación.
Mito 1: “Mi peso está escrito en mis genes”
La genética predispone, pero el entorno decide. El ADN humano sigue siendo prácticamente idéntico al de hace 100 años; lo que cambió fue el mundo moderno: comida hiperpalatable, estrés crónico, sedentarismo, tóxicos y sueño roto.
Mito 2: “Las dietas extremas son la solución”
Dieta restrictiva → hambre → estrés → rebote.
Este patrón está documentado y solo genera desregulación hormonal y obsesión. Ninguna dieta mágica repara la raíz del problema y menos los ayunos estrictos que pueden provocar resistencia causando a la larga, más obesidad.
Mito 3: “Tengo metabolismo lento y no tiene arreglo”
El “metabolismo lento” no es una condición fija, sino consecuencia de sarcopenia, inflamación, resistencia a insulina y desbalances hormonales tratados de forma errónea. Y sí, es reversible.
Mito 4: “Solo importan las calorías”
La comida no es solo energía, es información. Cada alimento envía señales a la microbiota, a las hormonas y a la inflamación. No todas las calorías son iguales y si fuera un conteo de calorías la obesidad no habría sido el problema.
Mito 5: “La grasa engorda”
Las grasas saludables son esenciales para hormonas antiinflamatorias, sexuales, saciedad y equilibrio metabólico. El problema real son la abundancia de ultraprocesados azucarados.
3. La verdadera causa: un entorno obesogénico
La obesidad no nace en el plato. Nace en un entorno diseñado para enfermarnos.
3.1 Programación metabólica en la infancia
- Cesáreas → microbiota alterada
- Falta de lactancia
- Antibióticos repetidos
- Alimentos infantiles hiperpalatables
Todo esto construye un intestino vulnerable desde los primeros años.
3.2 Los pilares modernos del aumento de peso
- Sedentarismo crónico
- Pantallas y aditivos alimentarios que alteran la leptina y ghrelina (hormonas de la saciedad y del hambre)
- Disruptores endocrinos (BPA, ftalatos, teflón, cosméticos)
- Sueño fragmentado
- Estrés dopaminérgico por redes sociales y multitarea
Cada uno de estos factores empuja al cuerpo hacia un patrón de almacenamiento.
3.3 El desbalance emocional y energético
El segundo documento es claro:
La ansiedad por adelgazar, la culpa y la autocrítica activan cortisol, inflamación y envejecimiento. El cuerpo entra en “modo supervivencia” y retiene grasa, líquidos, tristeza y agotamiento.
4. La fisiopatología real: la tormenta interna
La obesidad es una cascada:
4.1 Resistencia a insulina
El cuerpo pierde la capacidad de manejar glucosa → hígado graso → más grasa.
La insulina puede estar elevada durante años antes de que la glucosa suba.
4.2 Resistencia a leptina
El cerebro deja de percibir saciedad → hambre constante.
Un cerebro inflamado no puede “sentir” que ya ha comido suficiente.
4.3 Sarcopenia: el verdadero metabolismo lento
Menos músculo → menos quema → más glucosa circulante → más grasa.
La pérdida muscular es devastadora y silenciosa.
4.4 Inflamación crónica de bajo grado
Niebla mental, fatiga, dolor, antojos, envejecimiento acelerado.
Es el sello metabólico de nuestra época.
5. El diagnóstico correcto: más allá de la báscula
La báscula engaña.
El paciente aparentemente “normal” puede tener un metabolismo devastado.
5.1 Panel completo recomendado (Ver tabla abajo)
Los marcadores clave son:
- Curva de glucosa + insulina (HOMA)
- HbA1c
- Perfil lipídico + relación TG/HDL
- ApoB
- Transaminasas y GGT
- Ácido úrico
- PCR-us
- Panel tiroideo completo
5.2 Composición corporal
- Circunferencia abdominal
- DEXA: masa muscular, grasa visceral, densidad ósea.
En la AIB, además, añadimos parámetros bioenergéticos:
- Edad metabólica
- Edad energética
- Estado inflamatorio por frecuencias
- Disfunción del eje neuroendocrino
- Campos disruptivos (tóxicos, emocionales, estrés)
6. Las cuatro palancas que sí funcionan
El documento técnico lo resume con precisión. Estas son las cuatro palancas que transforman el cuerpo:
Palanca 1: Nutrición proteica y fibra
1.6–2.0g/kg/día de proteína.
Fibra alta.
Volumen de vegetales.
Palanca 2: Ambiente sin tentaciones
Lo que no se compra, no se come.
El entorno manda más que la motivación.
Palanca 3: Construcción de masa muscular
2–4 sesiones de fuerza por semana.
NEAT durante todo el día.
Palanca 4: Ritmo circadiano + gestión del estrés
Luz de mañana, sueño profundo, menos dopamina artificial, respiración consciente.
Palanca 5 (AIB): Reequilibrio cuántico
El pilar que diferencia a nuestros terapeutas:
- Ajuste de señales bioeléctricas
- Regulación emocional
- Corrección de patrones energéticos
- Frecuencias de metabolicidad
- Modulación del estrés y del eje neuroendocrino.
7. Conclusión: El camino del rejuvenecimiento metabólico
El tratamiento real de la obesidad requiere un rediseño profundo del estilo de vida, del entorno, de la energía interna y de los patrones metabólicos.
- No se trata de dietas.
No se trata de castigos.
No se trata de milagros.
Se trata de reprogramación completa del sistema.
“El mejor día para plantar un árbol era ayer. El segundo mejor día es hoy.”





Programas de geNiO SAPIENS QUE AYUDAN A BAJAR DE PESO
Menú de consultas:
- 03. Biofeedback + Neurofeedback: Pérdida de peso.
- 14. Hematología: Factores Potenciales de Bloqueos + Obesidad
- 15. Homotoxicología: Adicciones
- 23. Procesos inflamatorios...; Obesidad-> Inflamación de bajo grado, permeabilidad intestinal microbiota (obesidad)
- 28. Trofología + fertilidad...: Digestión general, Digestión de proteínas, digestión de carbohidratos, Digestión de lípidos, Enzimas y hormonas digestivas, Estés y cortisol, Metabolismo, Megadosis antioxidantes (pérdida de peso, disminuir azúcar en sangre,) síntesis de colágeno, carnitina + catecolaminas)
PROTOCOLO BÁSICO RECOMENDADO
- Terapia base
- Dependiendo de la obesidad seleccionar programas: (Por ejemplo, Hipotiroidismo, diabetes, resistencia a la insulina, se recomienda realizar la terapia correspondiente.
- Un protocolo básico recomendado:
- Terapia base
- 03 Biofeedback + Neurofeedback: Pérdida de peso.
- 23. Procesos inflamatorios...; Obesidad-> Inflamación de bajo grado, permeabilidad intestinal microbiota (obesidad)
- 28. Trofología + fertilidad...: Digestión general, Digestión de proteínas, digestión de carbohidratos, Digestión de lípidos, Enzimas y hormonas digestivas, Estés y cortisol, Metabolismo, Megadosis antioxidantes (pérdida de peso, disminuir azúcar en sangre,) síntesis de colágeno, carnitina + catecolaminas)
- Complemento recomendado para mejorar el peso:
- Glicina 1.5 gr cada 12 horas,
- Berberina de 1 gr. tomar 1 cada 12 horas.
- Galega Officinalis (Solo si hay resistencia a la insulina) 150 mg. 2 al día
Nota importante sobre los almidones procesados: Es el almidón industrial modificado.**
Los más comunes:
• fécula de maíz modificada
• maltodextrina
• almidones acetilados
• almidones oxidativos
• fosfatos de almidón
Se someten a procesos químicos para mejorar textura, durabilidad y capacidad de
absorber agua.
Compuestos utilizados en su modificación
• Hipoclorito de sodio
Utilizado para blanquear almidones. La exposición crónica excesiva puede irritar
mucosas.
• Trimetafosfato de sodio
Se usa para modificar la estructura del almidón. El exceso de fosfatos en la dieta
se ha asociado con calcificación vascular y daño renal en personas vulnerables.
• Acetato de vinilo
Usado para producir ciertos polímeros alimentarios. Clasificado como posible
carcinógeno ocupacional.
• Octenil Succinil Anhidrido (OSA)
Aprobado para alimentos. En estudios de animales, dosis altas alteran la función
mitocondrial.
• Acetaldehído
Presente en alimentos fermentados y en el metabolismo del alcohol; considerado
tóxico en altas concentraciones.
• Oxidaciones con cloro y aldehídos
Para blanquear o estabilizar algunos tipos de almidón industrial.
No es que el almidón final contenga todos estos químicos en dosis letales;
el problema es que es un producto completamente desnaturalizado, diseñado para ser
absorbido en segundos, manteniendo al cuerpo en una montaña rusa metabólica.
La mezcla mortal: almidón + azúcar +
aceites de semillas
Cuando combinas:
• carbohidratos ultra-rápidos
• aceites industriales ricos en omega-6
• calor alto (frituras, horneados, extrusión)
obtienes:
• glicación acelerada
• estrés oxidativo
• productos finales de glicación avanzada (AGEs)
• peróxidos lipídicos tóxicos
• inflamación persistente
Es literalmente una sopa tóxica metabólica.

